“Voy a cuadrar un culito y te aviso”.
Decía al celular y siguió caminando bajo la mirada crítica de esta servidora. Un chico en un centro comercial cualquiera, cuadra “culitos” por el celular y llama a los panas para compartirlos.
“Si cuadro los tres culitos, te invito pa` que me ayudes”
Y así se pierde la conversación entre risas y chistes expectantes de lo que harán con los “culitos” esta noche.
Quizás no pase nada con los “culitos” pero ellos lo intentarán, y si pasa algo, lo más seguro es que sea ”un culito de una noche”.
Y yo me pregunto si los “culitos” son para una noche, si los “culitos” son para salir a bonchear, si hay “culitos” duraderos y estables, si los hombres se casan con los “culitos”, y en conclusión me pregunto qué es un “culito”?.
¿Un culito es simplemente ese parte de la anatomía humana que comienza donde termina la espalda?, o acaso ¿el concepto de mujer, lo que significa ser mujer, se resume, para algunos hombres, en esa palabra tan particular: “culito”?.
Un culito es una mujer que está buena, eso es lo que yo supongo. Pero creo que no llaman “culito” a su hermana o a su madre (que ambas, normalmente, también tienen un culo cada una).
Realmente no quiero quedar como moralista mojigata ni mucho menos. Pero es que como mujer me ofende el término. Calificar como “culito” a una mujer es la consificación de la femineidad en su máxima expresión.
Entonces concluyo que hay hombres que salen con mujeres, y hay hombres que salen con “culitos”. Asimismo hay mujeres que son mujeres y otras que son “culitos”.
¿A cuál de estas tipologías perteneces tú?
Comienzo enero con ánimo pero con flojera. Arrastro los pasos entre el frío de las mañanas caraqueñas. Me tomo mi café para enfrentar al mundo. Un poco más despierta, salgo a la calle implorando a los santos que no haya tanto tráfico.
Enero comienza lento. Es como si el año comenzara a despertarse. Como si nos reconociéramos. El 2008 está aquí, me observa y yo lo observo, intentando renunciar a las expectativas y esperando que me sorprenda.
Y tu hoy me preguntaste que esperaba yo? … y apenas pude responder que te esperaba a ti. Con tu manantial de risas, con el olor a jazmin, con las ganas revueltas, con tu carcajada sincera, con tus ojos posados en los míos … Que me robes los suspiros, que me peines el ánimo cuando se alborota, que le pongas el marco a los sueños y el plural a esta vida … lo que espero de ti?, es sencillamente a ti! …. yo también tengo el corazón en febrero … Ya la vida comenzó a despeinarme…..
Hace no mucho tiempo me dedicaba un día entero de diciembre a escribir y detallar cada una de mis metas para el año siguiente. Era una cita obligada conmigo misma. Hace dos años que dejé de hacerlo.
Por una parte soy de las que cree que lo que va a pasar, pasará. Y no por mucho planificar las cosas salen mejor. Se trata de vivir, de organizarse, de tener claras las metas básicas y de no detenerse. Ir in prisa pero sin pausa … y mantener siempre la actitud positiva.

















