Puedo Sufrir un coma diabético con el exceso de afectos demostrados este día. Me declaro la Grinch del Día de los Enamorados. Y no tiene nada que ver con tener o no pareja, ni con déficit de amor. Es que el Día de los Enamorados es un cruel invento de los magnates del marketing. Igual me resultan insoportables los otros “dias” que han inventado como el de la Secretaria, el de los Niños, etc etc, como para recordar profesiones o condiciones sin ningún contexto histórico trascendente.
Por razones ajenas a mi voluntad he tenido que deambular, estos días, entre tiendas buscando un regalo para un amigo cumpleañero. Y me he topado con las tiendas llenas de corazones de chocolates, peluchitos, flores, arreglos, tarjetas y muchas más tarjetas con frases alusivas al llamado Día del Amor.
Me ha sorprendido la cantidad de apodos y palabras en diminutivos que son usados entre los amantes, novios, resuelves, pechugos, peor es nada etc. La lista es interminable y supongo que en cada expresión de amor se gestan nuevos diminutivos empalagosos. No niego que en algún momento también los he usado, un momento de locura es siempre perdonable, pero es un agravio contra la humanidad mercadear con esos apodos, colocarlos en peluches, chocolates y tarjetas, y lo que es peor: comprarlos!
Aquí les dejo una empalagosa lista de los que he leído en tarjetas y muñequitos, ustedes agreguen los suyos:
- Papi / Mami
- Cuchit@
- Cosit@
- Churit@
- Cachorrit@
- Piojit@
- Pololit@
- Pochit@
- Chuchit@
- Chinit@
- Gordit@
- Negrit@
- Cielit@
- Amorcit@
PD: Independiente de mi condición de Grinch, les deseo lo mejor a los enamorados, a los arrejuntados y a los que están en proceso…a los amigos, muy buenos amigos, que siempre llegan a este rincón, mis mejores abrazos para ustedes, hoy y siempre!
Ella camina con la mirada perdida. Se extravía en la nube de interrogantes que le persigue. Una negra noche le hace compañía mientras la brisa le acaricia la lágrimas.
Ella se acuesta en el diván de la desilusión y espera que pronto le regresen las ganas de seguir.
Detiene el paso, detiene la sonrisa, detiene las ganas…se rinde ante la frustración cantándole un réquiem a la cordura.
Ella se sumerge en el silencio y la luna le habla sin recibir respuesta.
Hoy no quiere nada. Hoy no busca nada. Lo que buscó y quiso se esfumó.
Ella, que se ufanaba de decir que podía con todo, que era invencible, que jamás perdía las fuerzas, hoy se rinde y renuncia.
La embriagan las sombras de la distancia y se busca en el espejo esperando reconocer sus pupilas…
Ella espera que sus ojos no se acostumbren a la sombras, que su piel siga extrañando el calor, que sus ganas se recuperen y que llegue la madrugada para la negra noche….

















